​    ​  

Los enamoramientos

No suelo leer bestsellers, tengo por regla general no leer autores vivos, pero las reglas están para romperlas y más aún cuando la "biblia" de todo amante de la literatura (Babelia, el suplemento cultural de El País) lo elije como el mejor libro de 2011. Eso fue lo que me decidió a leer Los enamoramientos de Javier Marías.

Los enamoramientos es un libro que intenta ser profundo, pero acaba siendo fácil. Intenta ahondar y definir el estado del enamoramiento (que no el amor),cuando es un estado indefinible ,y acaba siendo superficial.

Una vez leí que "hay dos tipos de escritores : los que piensan y los que hacen pensar" y Javier Marías le da tantas vueltas a los pensamientos que no da oportunidad al lector de pensar.


Pero una cosa hay que reconocerle a Javier Marías y es como es capaz de meterse en la cabeza de una mujer. Toda mujer se sentirá identificada no ya con la protagonista, sino en el tipo de relación que vive, enamorada de un hombre que no la corresponde, enamorado de otra mujer. Esa relación que todos hemos vivido, a la espera, consciente de que puede que nunca seas la elegida, pero a la vez atrapada y reincidente.

En este libro Javier Marías utiliza por primera vez un personaje femenino como protagonista y viendo de la manera tan penetradora en la que describe la psique femenina y en la que casi se olvida por completo la condición masculina del autor cabe preguntase porque no lo había hecho antes. Y es que para muchos podría resultar sorprendente que alguien del sexo masculino pueda retratar tan verazmente a una mujer, pero en realidad eso es lo que un escritor, una suerte de actor, capaz de ponerse en la piel de cualquiera y plasmar con palabras lo que todos sentimos, como dijo Goethe : "¡artista! ¡plasma! ¡no hables!"

La novela está dividida en cuatro partes en las que narra como Maria Dolz, la protagonista y narradora de Los enamoramientos, coincide todas las mañanas en una cafetería con una pareja estilosa y divertida, a la que ella llama "la pareja perfecta" . Estos desayunos diarios reconfortan y dan sosiego a María en los que fantasea sobre la vida perfecta de la pareja, anhelando tener ella algo parecido algún día. Pero un día la pareja deja de acudir a la cafetería y se entera meses después de que el hombre ha muerto en trágicas circunstancias.Aquí empieza una reflexión sobre los muertos y la inconveniencia de que estos vuelvan.

Hasta aquí todo bien, sería una gran novela sino fuese porque de repente hay un giro inesperado en la trama que hace parecer una novela de suspense, cuando no lo es. Javier Marías comete el grave error de conferir a la intriga un peso capital en la novela, desconcertando al lector. Sobre este hecho se explaya bastante, supongo que para probar que el enamoramiento justifica hasta las acciones más indignas y reflexionar sobre si de verdad queremos saber las cosas que terminamos sabiendo o es mejor vivir en la ignorancia.

Es una novela entretenida, una novela "vacacional" como yo denomino al tipo de novelas que lees en verano porque tienes mucho tiempo libre y dependiendo de la situación sentimental de cada uno podrá dejarte más tocado o más indiferente.
Pero yo, me sigo quedando con La educación sentimental de Flaubert.


Nota : las fotos son de la fotógrafa Bea Mercader.