Compartir piso: los peores recuerdos.

  
   
Aquí en España, vivir en piso compartido es una costumbre muy común. Es como ir a comer tapas, es uno de los pilares de la cultura. Ciertos sitios web como loquo.com, idealista.com, y compartepiso.com tienen mucha oferta para encontrar habitación en piso compartido. Este fenómeno se ha contagiado a los países vecinos. Por ejemplo en Francia, hace unos años era impensable el convivir con alguien, no era un modo de vida común, sin embargo con el aumento del precio de los alquileres los jóvenes trabajadores y estudiantes tuvieron que recurrir a esta alternativa. Ahora se multiplican los alojamientos para compartir.

El compartir piso es una gran experiencia de vida que aporta mucho a uno mismo. Primero, si uno llega a una ciudad nueva y no conoce a nadie, le permite conocer a gente. Segundo, para las personas que han tenido ayuda toda su vida les permite descubrirse a sí misma, madurar y ser autosuficientes. Tercero, volver a casa por la noche y que siempre haya alguien por allí con quien hablar se agradece mucho. Y por último, y los más importante, en ocasiones se hacen muy buenas amistades que perduran por toda la vida.

Muchos de nosotros hemos vivido esta aventura y como cada cosa en la vida, convivir con otras personas tiene sus altibajos. Les he preguntado a algunos amigos extranjeros y españoles cual ha sido su peor recuerdo de la convivencia y eso fue lo que me contestaron:

Onna, Suiza.
“En mi caso fueron las chinches que aparecieron en mi cama”.

Charlotte, Francia.
“El chico de la habitación de al lado veía la televisión a todo volumen hasta las 4h de la mañana y no me dejaba dormir...”

Gloria, El Salvador.
“Mi compañera de piso italiana hablaba por Skype hasta altas horas y me impedía dormir aunque le pidiera bajar el volumen.”

Cris, Burgos.
“Mi compañera de piso se puso histérica un día porque creyó que le había comido su pollo y no era el caso. No le había tocado el pollo. La discusión duro horas, ella reprochándome lo poco honesta que era. Al final lo encontró en el congelador y admitió que se había olvidado el haberlo puesto allí.”

Benoit, Francia.
“Una noche llegaron unos amigos de mi compañero de piso mexicanos y me dieron una especie de tequila con algo que flotaba en el fundo. Me dijeron que esa cosa la tenía que comer porque llevaba la esencia de una planta y era lo mejor de la experiencia. Pase una noche terrible, vomitando más y más, sintiéndome fatal. Al día siguiente, mi compañero de piso me dijo que esa cosa que flotaba en la botella era un gusano. ¡Creo que no lo digerí muy bien!

Cecilia, México.
 “En mi casa vivía una señora húngara que trabajaba dando masajes. Lo peor era que se cortaba las uñas de los pies ahí en el salón, q asco! Sus pies horribles y las uñas solo saltaban de un lugar a otro! Lo peor era que lo hacía aunque estuvieras comiendo!”

Ana, México.
“Despertar por la mañana y ver a dos desconocidos en mi sofá: ¡DESNUDOS!”

Ramon, Sévilla.
“Cuando vivía en Barcelona, compartía  piso con una chica  muy tranquila y cool . Un día me dijo que una amiga suya se quedaría unos días en casa, compartiendo habitación con ella, y esos varios días se convirtieron en varios meses. Su estilo y el mío eran completamente distintos, no teníamos nada en común. El peor recuerdo fue de una mañana que me desperté y estaban de after en el salón y cuando abrí la puerta de mi habitación se metió un perro gigante y me llevé un susto de muerte. Al final conseguí adaptarme a ella: cuando no puedes con tu enemigo únete a él.”

Alvaro, Madrid.
“Un día mi compañera de piso se quiso hacer pasta y sólo puso la pasta en la cacerola sin agua. Lógicamente, la pasta se empezó a quemar y vimos lo que había hecho. Nos sorprendió ya que se supone que lo mínimo que alguien sabe cocinar es pasta y freir un huevo. No podíamos de la risa”.

Camille.
Compartir piso: los peores recuerdos. Compartir piso: los peores recuerdos. Reviewed by Daniel Delgado on 20:00:00 Rating: 5

3 comentarios

  1. jajajaj..que buenas las anecdotas... a mi me paso igual q Ramon, teniamos un acoplado en casa, y no se iba...se tiraba ratos en el cuarto de baño,y no aportaba nadda para los gastos, solo aportaba su amiga...y el gastaba la misma luz, el mismo agua, bombona y demás...
    Piiques con la comida, limpieza, tambien un compi me cogia cosas prestadaas del cuarto baño, cogia mi ESPONJAAAA! maquillajee(me lo lleve a mi cuarto, es intoncable)), y demás, me puse seria..y al final bien..
    y ya los vecinos si que me dieron problemas el 2º año...

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  2. jajaja pobre...la verdad es que cuesta mucho a veces, dependiendo de las otras personalidades que conviven contigo. Lo peor para mi, fue la suciedad extrema del baño, las peleas diarias de mi compañera de piso con su novio y el lavabo de la cocina lleno de trastes a la hora de comer....

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  3. Yo compartí en mi etapa de estudiante y como experiencia genial, pero pa repetir ya no. Bsinos.

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